Me encanta la fotografía y todo el mundo que es capaz de capturar. Siempre me ha apasionado la gente que habla y captura con su propia cámara. Cuando me dieron mi primera cámara digital, no tenía ni 128 MB de memoria y me decían que tuviera mucho cuidado para no gastar el espacio. Acabé quemando el objetivo de tanto usarla.
Mi segunda cámara fue un regalo doble, ya que mi pareja de aquel entonces también le gustaba. Nos compramos los dos la misma cámara compacta para echar fotos. Era una Samsung y ya iba con tarjeta SD que tenía 512MB. Las fotos también las hacía decentes. A fecha de 2026, la cámara sigue funcionando, pero ya no la uso nunca.
Cuando conseguí un trabajo estable, me compré mi cámara principal: una Sony Alpha 6000. Si quería dedicarle tiempo y probar, no quería gastarme un dineral en equipo. Aún así, con el paso del tiempo, he ido adquiriendo varios objetivos y haciendo diferentes fotos en diferentes escenarios.
Aquí podrás ver todos mis ratos donde he cogido mi cámara para darme una vuelta y mirar a través de ella.